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 En el pasado mes de julio se ha dado la penosa noticia de que el GMI Ian Rogers (1960- ), más de 20 años número uno de Australia, se retira de las competencias ajedrecísticas debido a una Hipertensión Arterial, mal que afecta sistemática y progresivamente las arterias y el corazón. Los médicos le habían advertido –asegura The Week In Chess- que de no hacerlo en forma inmediata y definitiva, en pocos años se vería atado a una máquina de diálisis.
Una aguda polémica se ha desatado en el foro Chessexpress a partir de que un tal “Anonymus” comentó que la enfermedad de Rogers era “una pobre excusa”. Al respecto, debemos recordar que el gran José Raúl Capablanca y Graupera (1988 – 1942) falleció prematuramente en el “Chess Manhattan Club” de un ataque cerebral debido a Hipertensión Arterial. Tenía 53 años. Él padecía de dolores de cabeza continuos. En esos años todavía no existían los medicamentos antihipertensivos. EN EL PERÚ En 1979, un retiro prematuro del ajedrez competitivo hizo el cuatro veces campeón nacional, MI Óscar Quiñones Carrillo, entre otras razones debido Hipertensión Arterial. Tenía 38 años. En 1981, el legendario José Andrés Pérez, tri-campeón nacional, intentó volver a las luchas del tablero luego de muchos años de para. Mas tuvo que retirarse de inmediato, nada menos que luego de la primera ronda del torneo “Esteban Canal”, jugado en el “Club Peruano de Ajedrez”. Con certificado médico de Hipertensión Arterial compareció ante el AI Hernán Salinas para anunciar su retiro definitivo de los torneos.
Un ajedrecista nervioso y con hipertensión arterial es el MN Hernán Miranda Souza Cabada, subcampeón peruano 1966. Preocupado por su salud, hace años se retiró de las competencias. No obstante, tiempo después tuvo que someterse a una cirugía by pass coronaria. Actualmente, ni se asoma por los torneos.
MUERTES PREMATURAS Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el planeta. Y el mundo del ajedrez no es la excepción. En 1983, falleció en el hospital Obrero, de un segundo ataque al corazón, el querido campeón nacional 1961, Carlos Espinoza Rivasplata. Tenía 64 años de edad. Aunque no padeció de sobrepeso, sí abusó en vida del cigarro y el café.
El admirado MN Julio Súmar Cassis (1931 – 2006) falleció en la sala de operaciones debido a un repetido fallo cardíaco. Sufría de hipotiroidismo y, además, era conocido por su proverbial afición a la comida grasa. Recientemente, Julio Enrique Vásquez De la Paz murió de una apoplejía cerebral luego de una prolongada agonía. Fue el resultado de hipertensión arterial más colesterol elevado. También este venerable ajedrecista era aficionado a la buena comida y sufría de obesidad. Cabe mencionar que, aunque las causas de la hipertensión arterial esencial no están esclarecidas, hay factores de riesgo conocidos. Tales son el consumo de tabaco, abuso de café, dieta rica en grasas, sobrepeso u obesidad, vida sedentaria y nerviosismo. EL ESTRÉS DE LA COMPETENCIA Varios estudios clínicos han mostrado que el jugador de ajedrez durante la competencia está sometido a estrés cardiovascular. Hace más de 10 años, una investigación española precisó al detalle en qué medida se incrementa la frecuencia cardiaca y respiratoria, cómo aumenta la presión arterial y cuánto sube el tono muscular de todo el organismo durante la lid. Producto de la tensión nerviosa, hay elevación ciega de la adrenalina y particularmente del cortisol, hormonas del estrés, que elaboran las glándulas suprarrenales. Fisiológicamente, ello ocurre cuando el organismo tiene signos de alarma para la lucha o la huida. Así, entre otros cambios, hay mayor circulación de la glucosa sanguínea, se activa la hormona diurética, que hace orinar a cada rato al ajedrecista. Se produce excitación del X par craneal del tallo cerebral. De este modo, los efectos pueden ser taquicardia, hiperventilación respiratoria, movimientos peristálticos (intestinales) inoportunos, hipertonía e hiperreflexia muscular, etc.
LAS CRISIS DE ANGUSTIA Quien escribe esta nota, en cuatro oportunidades ha debido interrumpir su partida de torneo para ayudar a conducir a algunos ajedrecistas nacionales a una emergencia hospitalaria. Tres casos han sido Crisis de Angustia; dos fueron crisis de hiperventilación y otro un sincope nervioso. Sólo en un cuarto caso -el de una ajedrecista- hubo un real origen orgánico: cólico urinario.
RECOMENDACIONES No estoy diciendo que el ajedrez de torneos sea malo para la salud. Todo lo contrario. Es un excelente deporte, cuyas cualidades están harto mencionadas por otros. Más bien, quiero recomendar a los ajedrecistas de competencia, particularmente a los que rodean los 40 años, que chequeen periódicamente su presión arterial. La Hipertensión Arterial es muchas veces una enfermedad silenciosa. Es decir, no produce síntomas, excepto cuando ya es tarde. También todos, jóvenes y mayores, deben cuidar su régimen de vida. Un buen deportista cuida su dieta y peso, hace ejercicios físicos, no fuma, no trasnocha, no abusa del café ni del alcohol. Los que son nerviosos, les conviene tomar un tratamiento médico - psicológico para tener controlado el estrés y, de paso, aumentar su potencia competitiva y su Elo. Aún así, con todos esos cuidados, uno puede desarrollar la enfermedad hipertensiva. Repito, las causas no están completamente dilucidadas. No obstante, algunos factores se conocen. Por ejemplo, que hay una tendencia hereditaria. De padres hipertensos, hijos hipertensos. De esta manera, algunos ex campeones nacionales tienen ese mal a pesar de todos sus cuidados. Pero con la ayuda de la ciencia médica –antihipertensivos, diuréticos, dieta baja en sal, medidas antiestrés, etc.- juegan los torneos regionales y campeonatos nacionales sin que nadie se dé cuenta de su enfermedad. Abrazos hipertensos, MN Pedro García Toledo
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Enviado el Domingo, 12 agosto a las 18:38:35 por torre64 |
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