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¡Hola Grupo! Mientras esperamos, casi sin aliento, el encuentro de Chile con los Moldavos, ¡VAMOS CHILE QUE SE PUEDE!, leí la estupenda crónica de Andrés González referida a los jugadores islandeses. Bravo Andrés, así da gusto comenzar la mañana. Y, vamos, sin modestia alguna, otros datos, conocì a Frederik Olafsson (una de las leyendas del ajedrez islandés), GM, abogado, y presidente de la Fide.
Le entreviste al final de las Ol. de Buenos Aires en 1978. Max Euwe le entregó el bastón del mando de la Fide ese año. Ese mismo año, Morovic (de 15 años) debutaba como jugador olímpico. Andaba loco para que le presentara una "minita", ME DECÍA: "Presentemé una minita maestro". Yo lo mandaba a estudiar y a acostarse. Ese año, 1978, ingresé a la AIPE la Asociación Internacional de Periodistas de Ajedrez. Y, otra vez si modestia alguna, recibí varias normas internacionales. Una de las que puedo contar. En la inauguración, por esas casualidades, nos sentamos juntos Maia Chiburdanidze, una georgiana y campeona del mundo en ese año. Le saludé en mi mejor ruso, me regaló una revista de ajedrez, después en la fiesta bailamos toda la noche, hasta que su chaperona le retiró violentamente de mis brazos. Ví a Maia alejarse con un brillo en sus ojos. Sus 18 años no le permitián ver la picardía de un chileno, que al igual que Morovic, debutaba en una Ol. de Ajedrez. Como dice una canción ..."son recuerdos, son recuerdos, son recuerdos de un ayer, que no olvidaré". Porfa, esto es "top secret", porque estoy amenazado de que me lo cortan, SI, y al primer renuncio.
Un abrazo desde Concepción. Luis Muñoz Vera.
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Enviado el Martes, 23 mayo a las 11:18:02 por torre64 |
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