El hemisferio cerebral izquierdo es el lógico;
y el derecho, el intuitivo.
(Concepto neuropsicológico)
El cerebro trabaja como un todo, pero cada hemisferio tiene sus propias sutilezas funcionales. Por ejemplo, los centros del lenguaje están en el lado izquierdo; en cambio, la integración de las imágenes se realizan en el derecho. La pregunta es ¿con qué hemisferio cerebral trabajan los ajedrecistas? La solución a esta pregunta podría llevarnos a recuperar el sitial que ahora ocupan las computadoras. Simplemente, hay que estudiar más el cerebro.
La investigación moderna del cerebro empieza con el cirujano francés Pablo Broca en 1861 cuando publicó su libro “Afasias”. Dio a conocer que la falta de habla en algunos pacientes con hemorragia cerebral se debía a la lesión de un punto específico del hemisferio izquierdo: la Tercera Circunvolución Frontal. Sus estudios post mortem revelaron el centro del lenguaje, hoy conocido como Área de Broca.

Tiempo después, en 1874, el médico alemán Carl Wernicke descubrió un segundo centro del habla, el encargado de comprender el lenguaje. También estaba ubicado en el hemisferio cerebral izquierdo, exactamente en la parte posterior del Área Temporal. Hoy se le conoce como Área de Wernicke.
 Pablo Broca (1824-1880) descubrió que hablamos con el cerebro izquierdo
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De esta manera supimos que el ser humano habla, escribe, gesticula y comprende el lenguaje con el hemisferio cerebral izquierdo. Entonces ya se podían haber preguntado ¿si el ajedrez es un lenguaje, pensamos las jugadas con el hemisferio izquierdo?
EL ESTUDIO MODERNO DEL CEREBRO
La investigación médica del cerebro en el siglo XX ha estado enriquecida por nuevos y poderosos aparatos. Los Rayos X permitieron examinar el cráneo por dentro e, incluso, las arterias cerebrales. Surgió el Electroencefalógrafo, que estudia las ondas eléctricas del cerebro. Más adelante apareció la amable Ecografía. Luego la Tomografía Axial Computarizada y la Resonancia Magnética dieron licencia para prácticamente “ver” el cerebro. Últimamente, el SPECT (Tomografía por Emisión de Fotones) ha permitido apreciar la fisiología íntima del cerebro.
Así, hemos llegado a saber que, en realidad, el hemisferio izquierdo y el derecho complementan sus funciones. Únicamente el lenguaje está excepcionalmente lateralizado a la izquierda. De todos modos, hay algunos matices que cada hemisferio imprime. Veamos:
HEMISFERIO CEREBRAL IZQUIERDO | HEMISFERIO CEREBRAL DERECHO |
• Funciones concientes • Matemáticas • Lógica • Análisis • Procesamiento de la información • Control del tiempo • Memoria verbal • Atención focal • Planificación • Toma de decisiones • Memoria de largo plazo • Movimientos finos • Emociones positivas | • Funciones inconscientes • Imágenes • Sentimientos • Síntesis • Sensaciones • Arte • Orientación espacial • Memoria visual • Movimientos gruesos • Emociones negativas |
De modo que grosso modo el hemisferio cerebral izquierdo es el lógico, analítico y verbal. En cambio, el derecho es el de las imágenes no verbales y que realiza síntesis. Uno es matemático; el otro, intuitivo. Uno es consciente; el otro, inconsciente.
PARA EL AJEDREZ
Veamos el reparto del ajedrez y la música en el cerebro en el siguiente cuadro:
HEMISFERIO CEREBRAL IZQUIERDO | HEMISFERIO CEREBRAL DERECHO |
• Música (maestros) | •Música (novatos) |
• Ajedrez (novatos) | •Ajedrez (maestros) |
LOS MAESTROS Y EL HEMISFERIO DERECHO
Los ajedrecistas usan los dos hemisferios. Solamente que los novatos utilizan más bien el izquierdo, mientras que los Maestros el derecho. Así, los aprendices resultan más bien memoristas, analíticos, lógicos y concientes. En cambio, los maestros son más inconscientes, sintéticos, artistas e intuitivos.
José Raúl Capablanca fue un prodigio que casi no pensaba, no se apuraba de tiempo y nunca nadie le vio con un libro en la mano, testimonia Miguel Najdorf. Las jugadas le brotaban con impresionante facilidad. También cuentan que Pablo Morphy jugaba rápido, no se cansaba y terminaba fresco sus partidas. Hay que conjeturar que esos grandes maestros utilizaban el hemisferio derecho, es decir, la intuición y no el cálculo.
Hace poco Zsuzsa Polgar fue sometida a una prueba de memoria de las piezas en el tablero. Fue capaz en segundos de reproducir posiciones que representaban restos de una determinada apertura y que contenían un sentido estratégico. Pero cuando se le puso posiciones caóticas no fue capaz de recomponerlas. Los neuropsicólogos concluyeron que el cerebro de un GMI funciona en base a imágenes con algoritmo y no por memoria mecánica.
 Recientes estudios en Zsuzsa Polgar han revelado gran desarrollo de las áreas cerebrales de las imágenes. |
Respecto al GMI Julio Granda, en 1996 lo sometí en el local del estadio Nacional a una prueba de 10 problemas de táctica difíciles. Resolvió 9 con rapidez asombrosa. Pero en el décimo problema demoró 10 minutos. Se esforzaba y no podía. Entonces se cambió a la silla del otro lado del tablero y ¡zas! encontró la solución. “Pero qué lento que soy –dijo- si estaba fácil”. Se me reveló que para resolver el último problema había girado a un enfoque radical de imagen espacial.
 Julio Granda. Muchas de sus creaciones son producto de su intuición. |
En el torneo de Buenos Aires 1993, Granda ante el GMI sirio-estadounidense Yasser Seirawan realizó un sacrificio de caballo tan audaz como temprano, en jugada 9º. Fue un acto intuitivo y valiente porque resultaba imposible calcular con lógica todas las consecuencias.
Dice Alexander Kotov que en el ajedrez hay dos tipos de jugadas, las lógicas y las intuitivas. Yo digo que las jugadas lógicas pueden ser encontradas por los aficionados. Pero para realizar las intuitivas se necesita el hemisferio derecho de un Julio Granda.
Pedro García Toledo
(MN y médico psiquiatra)
Lima, junio de 2008