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España.- San Claudio y Quevedo llevan el ajedrez al aula para enseñar las matemáticas

Es un proyecto pionero que emplea aspectos del juego para el desarrollo mental de los niños.
A. CALVO | LEÓN

Es un proyecto pionero a nivel de Castilla y León, pero en muchos países europeos ya emplean el ajedrez, sus reglas o sus piezas para que los alumnos puedan desarrollar capacidades como la «concentración, la atención o el análisis» mientras continúan estudiando los contenidos habituales de su clase, sobre todo las matemáticas, aunque desde una base tan especial como es el tablero del ajedrez. Los colegios San Claudio y Quevedo ya han comenzado el curso trabajando con esta metodología, impulsada por el maestro y monitor nacional de ajedrez Ángel García, vinculado el año pasado al Quevedo y este al San Claudio, y que cuenta con el respaldo del grupo de innovación educativa de León y el impulso del Cfie.

El Quevedo se ha sumado íntegramente con este proyecto, que se desarrolla en todos los niveles educativos, y en San Claudio han comenzado por los tres primeros cursos de Primaria, para seguir avanzando. En ambos centros cuenta con un amplio respaldo del profesorado que se ha implicado para enseñar vinculando el ajedrez a los contenidos y trabajando metodologías activas. «La educación tiene que cambiar de paradigma y cada vez hay más profesores implicados en este cambio», asegura García, quien apuesta por una «educación integral, creativa y cooperativa, aunque sin olvidar el libro, buscando el desarrollo humano y el aprendizaje».

El proyecto no se basa específicamente en que los alumnos aprendan a jugar al ajedrez, es «una didáctica del ajedrez que no tiene nada que vez con las escuelas deportivas», explica el maestro. Los alumnos no empiezan a jugar con todas las piezas y en cada nivel se van sumando nuevos elementos, basándose en los movimientos. Así, la última en sumarse sería el caballo.

«El tablero del ajedrez sirve para dar todo el currículo», explica este entusiasta e implicado maestro para decir que con las piezas se puede enseñar historia, porque cada una de ellas representa un estamento de la sociedad; matemáticas, ya que cada una de ellas tiene un valor numérico o geometría, desarrollando el tablero, y también lengua, aprovechando los términos ajedrecísticos. «La práctica continua del ajedrez sube hasta un 27% el rendimiento en matemáticas», explica Ángel García, quien añade que la motivación de los alumnos es tal que muchos están llevando ese entusiasmo a sus familias, independientemente de que éstas sepan jugar o no.

En las aulas del San Claudio y el Quevedo hay que decir un verso cada vez que una pieza se come a otra y los alumnos ya han realizado algunas actividades paralelas relacionadas con el ajedrez como un taller de cocina creativa o el programa del día de la paz.

«El ajedrez les interesa», explica Ángel García sobre sus alumnos, para recordar que el ajedrez, la música y las matemáticas están conectadas en el mismo área del cerebro y que el juego es lógica matemática. «El ajedrez sirve para que los nativos digitales aprendan a ser más creativos, a buscar soluciones y a tomar decisiones», matiza el maestro, que añade que el proyecto en el aula se basa en la cooperación.

Ángel García también está trabajando en un blog sobre las matemáticas y el ajedrez para facilitar a las dos comunidades educativas el desarrollo de este innovador y pionero proyecto.

Fuente: diariodeleon

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