El primer escollo es el económico. Por esta causa muchos niños talentosos se han perdido. Un niño talentoso necesita un entrenador por largo tiempo. Más adelante, va a requerir viajes, idiomas, libros, etc. Sólo una financiación prolongada da posibilidades de éxito.
El otro factor son los mismo padres. Pueden constituirse en un buen apoyo … o en un mal apoyo. Algunos, sobresaturan a los niños metiéndoles el ajedrez hasta en la sopa. Otros les exigen demasiado para su edad. Hay papás que se entrometen en el trabajo del entrenador. Los padres tienen que apoyar con constancia, pero con serenidad.
Un tercer factor es el mismo entrenador. Debe tener un Programa de Formación, que incluya objetivos, métodos, evaluación. No debe formarlo únicamente para que gane un torneo, sino para que adquiera las cualidades de un maestro: técnica, erudición, capacidad de cálculo. También amor al juego ciencia, voluntad en la formación de hábitos de estudio.
Algunos entrenadores no enseñan en forma gradual y ascendente, sino que enseñan cosas complicadas antes que los fundamentos, por ejemplo. No hay que planearlo todo para el corto, mediano y largo plazo. Hay que recordar que un entrenador no sólo da conocimientos, sino que da su persona.
ERRORES DEL ENTRENADOR
1. Enseñanza excesiva de aperturas.
2. Iniciarlo con aperturas cerradas.
3. Enseñar estrategia antes que táctica.
4. Hacerlo jugar torneos muy fuertes «para que ganen experiencia». No valoran que la retahila de ceros menoscaba la autoestima.
5.Hacerlos jugar partidas intrascendentes.
6. No tener instrumentos de evaluación del progreso.
ERRORES DE LOS PADRES
1. Contratar un exceso de clases
2. Demandar un exceso de horas
3. Contratar varios entrenadores
Un buen diálogo entre el padre, el entrenador y el niño puede conducir a que el pequeño, en varios años, obtenga el título de Maestro.
Pedro García Toledo
Maestro Nacional de Ajedrez
pedro_garcia_toledo@yahoo.es







































